viernes, marzo 30

Sobre secuelas, olvidos, edificios y astillas de leña.


... Sufrí de vértigos esta semana (mareos y pérdida de equilibrio...), ello me puso triste, pues
cuando sufrí el accidente, los doctores me advirtieron que en el futuro podrían aparecer secuelas... en efecto sufro de algunas, como por ejemplo, mi memoria a corto plazo es deficitaria, cuando me levanto en las mañanas antes de empezar actividades debo esperar un rato, pues a veces, me es difícil distinguir lo que soñé con la realidad, bajo ciertas circunstancias me es difícil socializar... Paralelamente, he ido alimentando manías, algunas ya las conocen (mi doble calcetín y calzoncillo, el temor a tocar la línea en los andenes, mi gusto de orinar al aire libre...).

Con los mareos que sufrí me imaginé lo peor, creí que estaba sufriendo de más secuelas, creí que el golpe en la cabeza me estaba afectando el oído y que empezaría a quedar sordo, que entraba en un retroceso intelectual... me alarmé y empecé a especular cosas malas para mi... Saqué cita médica, y se desmoronaron mis temores, resulta que estoy pasado de peso, los triglicéridos están altos, y con el estrés por el nuevo trabajo, todo ello somatizó en vértigos... Siempre es bueno consultar a un experto antes de dejarnos llevar por la angustia... Ando más tranquilo y empezando un régimen de dieta...

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Sobre mi nuevo trabajo: El interrelacionarme con otra clase de personas me ha hecho bien, me he dado cuenta que no soy muy distinto a otros, ello me reconforta, porque siento recuperado ese talante de “persona” que creía haber perdido...

Ando calculando dos edificios..., mis compañeros de oficina son amables y mi jefa es mi ídolo, es inteligente, locuaz y hermosa...



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Cayó una granizada en la ciudad como nunca había visto...


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El fin de semana pasado, visité la finca luego de quince días de no ir, lloré cuando me vine... lloré porque las mejillas de mi abuela se llenaron de lágrimas también... Nos habíamos acostumbrado a nuestra presencia... Antes de irme le dejé partido un buen montón de leña, le templé algunas cuerdas, y le dejé un mercadito... Me da tranquilidad que no queda sola.


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Feliz Semana Santa, un abrazo... y besos por allá.

 

posted by rafico @ 8:51 p. m. Comentarios: 5


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