miércoles, agosto 23


Los discursos y la forma de expresarnos, a veces nos condena.

Me explico. Yo adquirí “conocimientos técnicos” importantes, la vida, me bofeteo con un accidente que me postró; dicho suceso me permitió acercarme a libros trascendentes y explorar de paso mi faceta reflexiva. Recuperado de mi singularidad, he estado aplicando mis “conocimientos técnicos” y aprendiendo otros relacionados con el campo.

Le cuento esto, simplemente para dar un contexto y manifestar que se me ha hecho difícil, retomar a mis obligaciones y entender que cada contexto requiere su texto, es decir, que uno se obliga a un rol y ello implica, el mantener distintas posturas con las personas con quienes uno se interrelaciona:


- Para una parte de mi familia (e incluyo a mi madre, tíos, primos adultos, abuela…), soy el niño Rafico, a quien hay que consentir y con quien hay que tener cierta consideración, porque me ven aún convaleciente (sepan que mi enfermedad fue siquiátrica).

- Para mis primos y sobrinos más jóvenes, soy con quien se puede tomar trago, con quien se puede ser cómplice e incluso con quien se puede conversar sobre “Dadi Yankee”.
- Para otra parte de mi familia (la línea paterna), soy un enemigo a quien hay que embadurnar con procesos judiciales y hasta con brujería.

- En mi trabajo, lidio con personas que quieren escuchar solo lo que les conviene, con mis jefes soy alguien que debe hablar bonito, rápido, convincente y conciso. Con mis compañeros de trabajo, se presenta una lucha de poder, donde debe uno cuidar al máximo lo que dice y el cómo lo dice. Con los clientes, debo ser, hipócrita y conversar siempre buscando algo.
- Con mis amigotes del pueblo, me desfogo, con ellos soy grosero, molesto hasta el fastidio y las conversaciones siempre satelizan en sexo, dinero y trago.

- En un pueblo tan pequeño como en el que vivo y con la humildad del campesino, uno debe estar dispuesto con quienes se acercan a uno, y siempre, se debe tener una actitud asertiva y constructiva.
- Con mis trabajadores (pues, a veces contrato personas para trabajar la finca o para ayudarme en ciertas cotizaciones), soy alguien de quien esperan una voz cuerda y líder, incluso alguien de quien puedan aprender o recibir algún consejo.
- Con mis vecinos, a veces comparto más mi humanidad, es decir, hablo de mis temores, dudas y alegrías, cuando me refiero a mis vecinos, hablo de aquí del campo, pues en Bogota, a duras penas uno conoce quien vive a su lado.

- Con los compañeros de estudio, solo evocamos antiguas situaciones.

Y así cada contexto de nuestra cotidianidad, requiere de nosotros distintos matices, solo que a veces, ello cansa; y un buen día sin querer, uno equivoca el rol que le corresponde, con algún comentario o actitud, y termina uno catalogado como, enemigo, marica, enfermo, nerd, antipático, torpe, grosero, tierno o hasta comunista.

Aprendí, que el conversar, es un ejercicio sustancial, es una danza, es un juego de poder, que incluye gestos, onomatopeyas, el tocar al otro, el hacer reír, el ser amable, el ser coherente, como escribe Saldivia: "No basta poner el huevo, hay que cacarearlo".

Cometí un error con una persona que me importaba. Equivoque el contexto y la forma de decir las cosas.
Imagenes del Blog de Cesar Castillo

 

posted by rafico @ 11:50 a. m. Comentarios: 12

miércoles, agosto 16

Alguien me dijo que un Blog era como nuestra casa, recibimos visitas, lo engalanamos, ponemos nuestros detalles en él, presentamos lo uno quiere que vean, pero me pregunto, y qué de las cosas que no mostramos?, dónde ponemos aquellas cosas que también hacen parte de nosotros, pero que nos dan pena?.

Seré sincero…, cuando inicie este Blog, pretendía escribir de la manera más burda, lo que nunca me hubiera atrevido a contar sobre mi (aún tengo dicha intención), pero me preguntó, qué cosa hace que sintamos la necesidad de escribir sobre nosotros?, y qué buscamos con ello?.

Los sicólogos dicen que para afrontar una crisis, uno mismo, debe generar el discurso que vivencia, para que a partir de este uno racionalice su debatir.

Creo es mi caso.
Sin embargo, siento que los silencios también ayudan a decantar.

*****

Hoy le contaré cosas de mi cotidianidad.

Yo vivo en un pueblito Boyacense, que dista a tres horas de Bogotá, cada fin de semana viajo a la ciudad, y los lunes retorno al campo, esta rutina la he llevado durante estos dos años, las razones: trabajo, familia, salud, en fin…

El pueblo es de unos 5000 habitantes y sus cultivos son mayoritariamente frutículas.Aquí la foto.


(El nombre del pueblito me lo reservo, por aquello de que, en pueblo pequeño, infierno grande)

No tengo acceso fácil a un computador, me toca pedir prestado el de la alcaldía del pueblo, en él me conecto por mucho de cuatro a tres horas a la semana.

Me gano la vida literalmente entre vacas, camiones y ecuaciones hidráulicas.

En el campo pernocto, a veces en la casa un tío, otras veces en la casa de otro tío y cuando me da la loquera, duermo en una chocita rústica que yo mismo hice (luego les amplio esto).

 

posted by rafico @ 10:30 a. m. Comentarios: 12

martes, agosto 8

“ … Desde hace siglos, y los poetas lo han dicho miles de años antes, los ojos y la mirada abren un puente entre dos personas. Una mirada es capaz de derrumbar murallas, de construir caminos. Eso sin nombrar el poder que tiene unos ojos que miran profundo, que te desnudan sin mediar palabras. Ese susurro de brillos, un dejo de luna, un sin vivir, que nos roba el aliento, cuando nos enamoramos de un par de ojos y de "esa" mirada…”

Este es un extracto (hermoso por demás) de nuestro amigo
Silmariat, aduciendo al tema de la seducción, el texto completo está reproducido en el Blog de Arcana.

El por qué hago referencia a este párrafo, pues porque me gustó y además, por estos días estaba de en otra ciudad (negociando unos palos de eucalipto), y de manera irónica en una de sus calles vi un graffiti que decía así:


Dicho graffiti estaba al lado de una óptica y al frente de la entrada de una iglesia evangélica. Reí y pensé:

1. -Que unos ojos bellos solo son una ventana con una linda cortina-
2. Que debe uno tener un filtro de romanticismo, para entender las analogías poéticas.
3. Que el mirar unos ojos y ver en ellos trascendencia, de pronto lo que estamos, es reconociéndonos a nosotros mismos en ellos.
4. Y qué, de los ciegos, los tuertos, los miopes, y los gafufos, no los estamos condenando?

… como siempre solo divago.

***

Nota 1. La foto no corresponde a la realidad , es una composición hecha en esta
dirección, me hubiera gustado haber tenido una cámara para haberles mostrado el graffiti real.

Nota 2. La semana pasada estaba metido entre las matas, y un gusano sedoso me pringó en el cuello, llevándome nuevamente al hospital con una fuerte alergia. Por ello el mutismo de estos días.

 

posted by rafico @ 10:12 a. m. Comentarios: 8


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