jueves, noviembre 16

Entre extraños…

El pasado fin de semana pasé una tarde bonita con una vecina de mi tía…, le contaré:

Cuando llegó a Bogotá pernocto en la casa de mi tía; al frente de ésta, hay una tienda donde venden cerveza y tal cual víveres.

El sábado, llegué temprano, nadie estaba y había olvidado las llaves, así que para hacer tiempo me senté en la dichosa tienda y empecé a conversar con el tendero…, en esas llega una vecina a comprar una Coca Cola litro; aunque alguna vez nos habíamos visto, nunca habíamos cruzado palabras, de manera espontánea empezamos a conversar los tres (el tendero, la vecina y yo).

La charlita se extendió de manera agradable, conocimos nuestras vidas y jugamos rana hasta la noche, creo que hubo simpatía entre los tres.

Lo anecdótico, y creo que en todas las ciudades pasa, es que a pesar de vivir como vecinos, no conocemos quien vive a nuestro lado (la dichosa apatía urbana)

Bueno…, el caso es que dicha vecina al igual que muchos de nosotros, padecemos de soledad, y creo que el compartir ese sentimiento hace que seamos más asertivos.

Ella, se ganó unas entradas a cine, y las iba a perder porque no le gusta ir a cine a sola, así que destinamos la tarde del pasado domingo para seguir conversando.

Ese día, en la mañana hice los oficios que me encargó mi tía (rajé una leña que tenía en la terraza y lavé portones), ya la tarde fue toda mía, me encontré con la vecina y caminamos por las calles de la Candelaria (el barrio histórico de Bogotá), aquí algunas fotos:


Escuchamos algunos tangos, y luego fuimos a ver la película El COLOMBIAN DREAM, ¡que película¡, aquí el trailer:


Ya de noche, ella me invitó a la casa de los suegros de su hijo y disfrutamos allí de un barbiquiu nocturno.

Fue un gran día.

 

posted by rafico @ 5:40 p. m. Comentarios: 7


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