sábado, septiembre 29

Ambientémonos:

Primero, encienda el video de Youtube... Es Roberto Roena, con una canción hermosa y muy de mi estilo.














La foto es la casa de un amigo (o mejor de la mamá de él), ésta está alejada del pueblo, como a unas dos horas caminando, como ven hay un pequeño bosque al costado derecho, en éste hay murciélagos, comadrejas y muchos pajaritos.

Un hijo de ella maneja una tractomula y cada semana le deja un racimo de bananos que trae de los llanos, la señora Ignacia (como se llama la dueña de la casa) cuelga en un palo de guadua dicho racimo y es todo un espectáculo ver como se reúnen animalitos e insectos.

Al lado del bosque, como ven, hay un sector con césped, aunque la foto no lo muestra ahí hay una antena repetidora, hace unos años un rayo cayó y quemó ese sector de bosque.

Porqué cuento esto?. Junto con un hijo de la señora Ignacia, trabajamos cuidando un hato de ganado que se ubicaba detrás de éstas montañas. Todos los días antes de iniciar la Jornada, Doña Ignacia nos daba una copa de aguardiente y un café (o tinto como le llamamos aquí en Colombia).

Ella tiene sus años, y me dijo alguna vez que su mayor temor, era que sus hijos quedaran solteros... tiene tres hijos varones, el menor es monje Jesuita y hace votos de aislamiento (en una cueva), los otros dos rodean los cuarenta y no tienen ganas de sentar cabeza, son unos buena vida y toma trago.

Vengo del hospital, Doña Ignacia se cayó y fracturó una piernita, lo triste es que casi después de veinticuatro horas ninguno de los hijos la ha ido a visitar.

PD
1. Sé que la canción no tiene nada que ver, pero es que me gusta mucho... hasta la bailo solo.
2. La imagen de ese chivo aún me ronda en la cabeza.

 

posted by rafico @ 8:10 p. m. Comentarios: 4


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